Minitartas de durazno para las meriendas de temporada

Nada como un postre para una tarde tranquila, pero si este postre incluye durazno, la sensación será aún más placentera; sin dejar de lado la importancia de que este manjar aporte nutrientes al organismo.

Generalmente los postres con esta fruta pueden encontrarse en mermeladas y budines, incluso en tortas húmedas.

No obstante también puede ser aprovechado para la elaboración de tartas pequeñas. Estas últimas suelen ser las protagonistas de las pastelerías en épocas de durazno, deleitando con su delicadeza y agradable sabor.

En los tiempos que corren no es posible salir a una terraza, sin embargo lo que nunca dejará de ser posible es preparar dulces en casa.

Minitartas de durazno 

Además de saludables, son originales, deliciosas, divertidas, livianas y la excusa perfecta para compartir un rato agradable. 

Esta receta es rica en calcio, mineral fundamental para distintas funciones del organismo, principalmente el desarrollo de huesos, uñas y dientes y por lo tanto es recomendado a los niños que están en fase de crecimiento.

durazno
Duraznos Fuente: Pexels

Las mujeres embarazadas también pueden ver beneficios, pero siempre consumiendo con moderación.

Ingredientes

Para la masa

  • 120 gramos de integral superfina
  • 65 gramos de harina 0000
  • 4 cucharadas de nueces molidas
  • 100 gramos de yogurt natural
  • 2 cucharadas de aceite de maíz
  • Agua tibia
  • Aceite en aerosol

Para el relleno

  • 250 gramos de queso blanco descremado
  • 1 cucharada de azúcar 
  • 50 gramos de nueces
  • 1 cucharada de ralladura de limón
  • 8 mitades de duraznos en almíbar dietético.

Preparación

Coloque en un procesador de alimentos las harinas, las nueces molidas, el yogurt, el aceite 2 o 3 cucharadas de agua. Procese hasta formar una masa y en caso que sea necesario, agregue más agua.

Estire con un rodillo sobre una superficie ligeramente enharinada. Recorte la masa y forre los moldes para tartaletas individuales, no sin antes rociarlos con aceite en aerosol. Lleve al refrigerador por 30 minutos.

Forre las tartaletas con papel de aluminio y rellene con frijoles o cualquier legumbre seca. Cocine en horno precalentado a temperatura moderada (alrededor de 200 ºC) durante 10 minutos. 

Retirar las legumbres y papel de aluminio y continue con la cocción hasta dorar la masa.

Para el relleno, mezclar el queso blanco con el azúcar, las nueces ligeramente picadas y la ralladura. Rellenar las tartaletas y decorar con los duraznos en almíbar cortadas en cubos, en gajos o en juliana.

Mantener en el refrigerador hasta el momento de servir.

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