Dulce de membrillo: Ligero y delicioso

En Asia han nacido innumerables frutos, y uno de ellos es el membrillo, el cual a simple vista recuerda a la manzana pero con una marcada diferencia respecto a su composición o los usos que se le puede dar.

Generalmente el membrillo se consume escarchado con azúcar y suele ser el fruto perfecto de mermeladas, compotas o pudines; pero también suelen ser los aliados perfectos para preparar barras dulces.

Aunque el membrillo no suele comerse crudo, ya que su sabor es amargo y tiene propiedades astringentes, al ser cocido el panorama cambia; resultando muy delicioso y siendo un gran aporte de fibra.

Además, hay que acotar que la preparación de dulces caseros evita el agregado de aditivos y conservantes artificiales, y por lo tanto estos son muy naturales, incluso aptos para celíacos.

Cabe destacar que el dulce de membrillo aporta 222 calorías, 220 gramos de hidratos de carbono, 2,1 proteinas y nada de grasas ¡Toda una maravilla!

Pacientes con hipertensión, colesterol, osteoporosis o celiaquía tienen luz verde para degustar este postre, 

No obstante, los diabéticos deben abstenerse para evitar algún desbalance en sus niveles de azúcar.

Dulce de membrillo

membrillo
Membrillo Fuente: Pexels

Ingredientes

  • 1 kilogramo de mantequilla
  • 500 gramos de azúcar
  • 1 litro de agua
  • Edulcorante al gusto
  • 7 gramos de gelatina sin sabor
  • Alcohol fino para moldes

Preparación

Cortar en cuartos y despepitarlos, colocarlos en una olla de doble fondo con el azúcar y el agua. Cocinar sobre el fuego moderado hasta que resulten tiernos y tengan un color rosado. Retirar y procesar la preparación.

Llevar nuevamente a la olla y cocinar, revolviendo constantemente con una cuchara de madera hasta que al remover se vea el fondo.

Disolver la gelatina en agua fría, colocar en una olla pequeña y cocinar, removiendo constantemente hasta que rompa el hervor. Incorporar al dulce y de ser necesario  agregar colorante apto para cocción.

Verter la preparación en un molde para budín rociado con alcohol fino. Llevar al refrigerador durante  al menos 3 horas o hasta solidificar. Retirar y servir acompañado de queso y decorado con trocitos de higo, membrillo o fruta seca.

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